La soldadura TIG (Tungsten Inert Gas) es la técnica por excelencia cuando la calidad estética, la precisión y la resistencia estructural son no negociables. A través de un arco eléctrico protegido por gas inerte y un electrodo de tungsteno no consumible, este proceso permite un control total sobre el aporte de calor, evitando salpicaduras y entregando cordones limpios e impecables.
Ventajas Principales
Calidad visual superior: Genera soldaduras lisas, uniformes y libres de escoria, reduciendo o eliminando la necesidad de pulido posterior.
Máxima versatilidad de materiales: Ideal para trabajar con acero inoxidable, aluminio, titanio, cobre y aleaciones especiales en espesores delgados y medios.
Alta precisión y control: El control manual o automatizado de la antorcha permite intervenir en piezas complejas con un aporte térmico mínimo, evitando deformaciones.
Proceso limpio: Al no utilizar fundente, no genera humo denso ni chispas molestas en el área de trabajo.
Principales Aplicaciones Industriales
Trabajos en acero carbono, acero inoxidable y aluminio.
Fabricación de tuberías y recipientes a presión para la industria química, farmacéutica y alimentaria.
Estructuras y componentes en la industria aeroespacial y automotriz.
Trabajos en acero inoxidable y piezas de alta exigencia mecánica o estética.